martes, 18 de diciembre de 2007

Revolta

3 comentarios:

Junior dijo...

Yo tuve un ovejero alemán. Aunque en realidad era argento. Ladraba con acento cordobés. Una vez me quiso morder. Tenía motivos. Todos los que quieren hacerlo los tienen.

RABELO, Aline dijo...

me hizo acordar una escena de timón y pumba, en la que están comiendo gusanitos.

ah, simba también.

Junior dijo...

Bueno, cada loco con su tema