Yo tuve un ovejero alemán. Aunque en realidad era argento. Ladraba con acento cordobés. Una vez me quiso morder. Tenía motivos. Todos los que quieren hacerlo los tienen.
me hizo acordar una escena de timón y pumba, en la que están comiendo gusanitos. ah, simba también.
Bueno, cada loco con su tema
Publicar un comentario
3 comentarios:
Yo tuve un ovejero alemán. Aunque en realidad era argento. Ladraba con acento cordobés. Una vez me quiso morder. Tenía motivos. Todos los que quieren hacerlo los tienen.
me hizo acordar una escena de timón y pumba, en la que están comiendo gusanitos.
ah, simba también.
Bueno, cada loco con su tema
Publicar un comentario