sábado, 12 de septiembre de 2015

Sed de ti

Sed de ti que me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta tu vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas.
Hacia dónde, en las tardes que no vayan tus ojos
en viaje hacia mis ojos, esperándote entonces?

Estás llena de todas las sombras que me acechan.
Me sigues como siguen los astros a la noche.
Mi madre me dio lleno de preguntas agudas.
Tú las contestas todas. Eres llena de voces.
Ancla blanca que cae sobre el mar que cruzamos.
Surco para la turbia semilla de mi nombre.
Que haya una tierra mía que no cubra tu huella.
Sin tus ojos viajeros, en la noche, hacia dónde.

Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.
Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.
Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo.

Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.
Sed de ti, sed de ti, guirnalda atroz y dulce.
Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.
Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.
La boca tiene sed, para qué están tus besos.
El alma está incendiada de estas brasas que te aman.
El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.
De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.
Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.

Pablo Neruda | "Sed de ti".
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1 comentario:

Olavo Duarte dijo...

A sede de ti me angustia em minhas noites famintas
Sua mão vermelha e trêmula alcança a tua vida
Ébria de sede, sede louca, sede de uma selva seca.
Sede de metal queimando, sede as ávidas raízes.
Para onde teus olhos não vão, nas tardes.
Numa viagem para meus olhos, que então te esperam?

Estás repleta destas sombras que me apavoram
Seguindo-me como me seguem as estrelas à noite.
A mãe me enche de perguntas agudas.
Você é todas as respostas. És cheia de vozes.
A âncora branca que cai no mar que atravessamos
Sulco da sementeira turva para o meu nome.
Que minha terra não cubra as tuas pegadas.
Sem teus olhos viajantes, na noite, para onde.

Por isso és a sede, e há que saciá-la.
Como não te amar se eu te amo por isso,
Se és a corda, como cortá-la, como?

Como, se até mesu ossos têm sede de teus ossos.
Sede de ti, sede de ti, grinalda doce e atroz
A sede de ti que nas noites me morde como um cão.
Os olhos tem sede, para isso são teus olhos.
A boca tem sede, para isso são teus beijos.
Minh'alma está incendiadas destas brasas que te amam.
Meu corpo é um incêndio vivo que queimará o teu corpo
De sede. Sede infinita. Sede que busca a tua sede.
E que se aniquila como a água sob o fogo.